Bogotá, D. C., 15 de septiembre de 2026 (@SomosRegionMBC). Seguramente muchas personas que compran un celular, una bicicleta o autopartes de vehículos en lugares clandestinos pueden intuir que esos objetos pueden haber sido robados, pero ignoran que esta conducta los puede llevar a la cárcel.
Un análisis de la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca (RMBC), con base en el Sistema de Información Estadístico, Delincuencial, Contravencional y Operativo (SIEDCO) de la Policía Nacional, revela un incremento en las capturas por este delito, denominado como receptación, en el ámbito geográfico del hecho metropolitano de seguridad integral, que comprende Bogotá y 20 municipios de Cundinamarca.
A corte del 30 de julio de 2026, las acciones de las autoridades han permitido 1.047 capturas, lo que equivale a un promedio de una cada cinco horas. Esta cifra consolida una tendencia al alza que se ha intensificado en los últimos años. En el 2023 se reportaron 695 capturas, en 2024 la cifra ascendió a 955 y en 2025 alcanzó las 1.540, lo que representa un incremento del 61 % en un solo año. Este año, han sido llevadas ante la justicia 934 personas en Bogotá, 56 en Soacha y 15 en Fusagasugá (asociados de la Región Metropolitana).
La receptación, tipificada en el artículo 447 del Código Penal, es el delito que se configura al adquirir, poseer, convertir o transferir bienes que tienen su origen en un hurto u otro delito, o al realizar actos para ocultar o encubrir ese origen ilícito.
La ley establece para esta conducta una pena de prisión de cuatro a 12 años y una multa económica, la cual puede aumentar si el valor del bien supera los 1.000 salarios mínimos o si se trata de bienes específicos como autopartes, vehículos o mercancías.
La Región Metropolitana ha impulsado el Consejo Regional de Seguridad y Convivencia Ciudadana y Justicia como el escenario principal para articular esfuerzos y desarrollar proyectos conjuntos que fortalezcan las capacidades de vigilancia, identificación y reacción frente a este y otros fenómenos delictivos.
Para la ciudadanía, es fundamental comprender que adquirir productos a precios inusualmente bajos sin verificar su procedencia fortalece las cadenas delictivas y genera incentivos para la continuidad de los hurtos. La receptación afecta al comercio formal, genera competencia desleal y debilita la economía legal, además de dificultar la recuperación de los bienes y la identificación de los responsables.
“Desde la declaración del Hecho Metropolitano de Seguridad Integral en 2024, hemos trabajado para superar la institucionalidad fragmentada y las fronteras en materia de justicia. La receptación es también un fenómeno delictivo regional, pues los bienes hurtados en un municipio pueden comercializarse ilegalmente en otro”, expresó Luis Lota, director de la Región Metropolitana.
Y agregó: “Desde la Región Metropolitana trabajamos para fortalecer las capacidades tecnológicas con proyectos como el Centro de Comando y Control (C3) y la dotación de la URI de Soacha, con una inversión de 1.600 millones de pesos, articulando esfuerzos entre Bogotá, Soacha y los demás municipios de Cundinamarca para dar una respuesta efectiva a este delito que afecta a toda la región”.
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